La educación virtual se asocia en nuestro medio a consideraciones como e-learning, aprendizaje en línea, aprendizaje virtual, aprendizaje en red, evolución del aprendizaje a distancia, entre otros, y desde estas manifestaciones es importante mirar los elementos diferenciadores en las dinámicas de interlocución en la relación profesor-estudiante-contenidos.
Esta relación tiene su alcance en el énfasis que se dé a la transmisión de información o a la construcción de conocimiento; al trabajo individual y aislado o al trabajo individual, grupal y colectivo; a la repetición de prácticas tradicionales o a la innovación metodológica a través del uso pedagógico de las TIC.
El aprendizaje virtual debe caracterizarse por un énfasis en la construcción que supera la reproducción de contenidos, en consecuencia, supone que el proceso que se implementa para el aprender, supera el instrumentalismo de las TIC para asumir una articulación de recursos y actividades que favorezcan actividades permanentes de dialogo, participación, preocupación por el aporte argumentado, relaboración de los contenidos, avance en la apropiación de estrategias personales para alcanzar niveles de participación desde lo individual y colectivo y desde las percepciones que favorezcan el ser confrontadas, enriquecidas y compartidas con los otros (profesor y compañeros). Se enfatiza, en consecuencia, en dinámicas permanentes de interacciones e interactividades.
Fuente: Jairo Londoño Orozco(2016) La virtualidad en educación superior, Revista La Salle
De manera complementaria, lo expresa la Unesco:
El docente es la persona que desempeña el papel más importante en la tarea de ayudar a los estudiantes a adquirir esas capacidades. Además, es el responsable de diseñar tanto oportunidades de aprendizaje como el entorno propicio’. ‘Hoy en día, los docentes en ejercicio necesitan estar preparados para ofrecer a sus estudiantes oportunidades de aprendizaje apoyadas en las TIC; para utilizarlas y para saber cómo éstas pueden contribuir al aprendizaje de los estudiantes, capacidades que actualmente forman parte integral del catálogo de competencias profesionales básicas de un docente’. ‘Las simulaciones interactivas, los recursos educativos digitales y abiertos (REA), los instrumentos sofisticados de recolección y análisis de datos son algunos de los muchos recursos que permiten a los docentes ofrecer a sus estudiantes posibilidades, antes inimaginables, para asimilar conceptos’ (Unesco, 2008).